En el marco de un proyecto de instalación de nuevos tanques, se nos confió el desmantelamiento de un tanque de acero al carbono revestido en su interior con acero inoxidable, con forro mecánico y aislamiento exterior de lana mineral. Este tanque se utilizaba para el almacenamiento de lejía blanca, un producto altamente corrosivo.
El principal objetivo fue garantizar la seguridad de las operaciones de desmantelamiento, teniendo en cuenta que se encontraba junto a otros tanques, equipos e infraestructuras en funcionamiento, y en las proximidades de los hornos de cal, donde las temperaturas eran bastante elevadas. Las operaciones fueron minuciosamente planificadas y ejecutadas teniendo en cuenta estas limitaciones, finalizando con éxito.